«La escuela no tiene más que un problema: los chicos que pierde»

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El 26 de junio de 1967 fallecía en Florencia Lorenzo Milani, un sacerdote de ideas progresistas que pronto chocó con las altas jerarquías eclesiásticas. "Desterrado" a Barbiana, el párroco decidió transformar las vidas de los niños de esta aldea perdida a través de la educación. Muchas de sus ideas, entonces revolucionarias, son compartidas hoy por las escuelas más inclusivas e innovadoras: suprimir los exámenes, no dejar a ningún niño atrás, ayudar a desarrollar una mirada crítica investigando a partir de distintas fuentes, rechazar una educación al margen de la vida. Otras en cambio, como la de que en la escuela no hubiera vacaciones ni festivos, pueden despertar hoy, como en su época, sorpresa o rechazo. Él lo tenía claro: para los hijos de familias acomodadas, las vacaciones, con sus viajes, sus visitas a museos y sus cursos de idiomas, significaban un enriquecimiento cultural, mientras que para los pobres, todo el tiempo que pasaran fuera de la escuela supondría un mayor empobrecimiento. El libro Carta a una maestra, escrito por sus alumnos, es una crítica sin concesiones a un sistema educativo que solo se preocupa de los alumnos "sanos" mientras que rechaza a los "enfermos". Recogemos aquí algunos fragmentos. + leer más