DESDE EL JUEGO, PARA EL DESARROLLO
Creo en la maravilla de la vida y la fuerza del alma humana.
Este proyecto nace del deseo de ofrecer a la infancia un espacio cuidado, tranquilo y respetuoso donde poder crecer con seguridad, autonomía y confianza.
Se trata de un ambiente de madre de día en entorno rural, dirigido a niños y niñas de 2 a 6 años, donde acompaño el desarrollo desde una mirada atenta a los ritmos individuales y a las necesidades reales de esta etapa.
He creado un ambiente cálido y seguro para estimular su desarrollo de forma natural. El exterior nos regala todas las oportunidades de la vida cotidiana en el campo. En el interior, el corazón es un ambiente Montessori de Casa de Niños completo. Y tres veces a la semana, transformamos ese corazón en movimiento con sesiones de práctica psicomotriz Aucouturier.
Es un espacio pequeño y familiar, que busca ofrecer en lo rural una alternativa cercana y de calidad a la escolarización convencional en los primeros años.
COMUNIDAD
Entiendo la crianza como una tarea compartida.
Uno de los pilares del proyecto es generar una pequeña comunidad en torno a la crianza de nuestros niños y niñas. Un contexto en el que las familias podamos encontrarnos y compartir y que ofrezca un lugar desde el que aportar y nutrirse a partes iguales. Tiempo en común que nos compense.
Sería bonito perpetuar las estrategias de apoyo mutuo tradicionales de nuestros pueblos.
RITMO
Nuestras mañanas tienen una estructura rítmica que alterna actividades de más concentración y de expansión, una ayuda para percibir la respiración de los días. No es un horario cerrado sino una propuesta rítmica.
Poco a poco vamos encajando las necesidades de la pequeña comunidad en un ritmo tranquilo y saludable de rutinas. Seguro y reconocible.
Al llegar, los peques se incorporan poco a poco al ambiente: cambian sus zapatos, colocan sus cosas y juegan y se reencuentran.
Muchos lo primero que hacen es dar de comer a las gatas antes de empezar el día.
Después compartimos un pequeño momento de encuentro: encendemos una vela, cantamos en ronda o hacemos juegos de dedos.
La última canción nos invita al desayuno. Un momento importante del día. Cada quien participa activamente: poner la mesa, preparar la fruta, recoger, ordenar, fregar, lavarse...
A partir de ahí, el trabajo se abre:
- libre elección en el ambiente Montessori
- juego libre
- propuestas relacionadas con el momento del año
- salida al exterior …
La semana también tiene su ritmo, un día sí y uno no tenemos sesiones de psicomotricidad relacional, el martes hacemos el pan y el jueves nos aventuramos fuera de la finca.
CÓMO ACOMPAÑO
Soy guía Montessori (Taller y Casa de Niños) y mi papel es preparar el ambiente y acompañar desde la observación, interviniendo lo necesario para apoyar el desarrollo de cada persona.
También estoy formada en pedagogía Waldorf, disciplina positiva, educación creadora…todo ello nutre mi práctica y me permite sostener tanto el desarrollo individual como las relaciones dentro del grupo.
Y a pesar de todas las herramientas, el aprendizaje ocurre principal y silenciosamente a través de la vida diaria.
Vestirse, preparar alimentos, recoger, cuidar el entorno… son experiencias que permiten en la infancia desarrollar coordinación, lenguaje, mente matemática, autonomía y confianza.
Estas pequeñas acciones construyen una base sólida para su desarrollo cognitivo y emocional.
LOS ALIMENTOS
Alimentarse es una de las actividades que más les ocupa y de la que más disfrutan. Aprendiendo a comer a su ritmo desarrollan gran autonomía y sensación de suficiencia.
Durante la mañana tienen acceso a todas las preparaciones de alimentos y a comérselas después, claro.
El momento del desayuno es uno de los más disfrutones y está cargado de oportunidades de desarrollo. Es la actividad estrella de la vida práctica, pero también tiene mucho de sensorial, de gracia y cortesía y, por supuesto, también de lenguaje.
Cuando los alimentos proceden de una agricultura respetuosa y son de temporada nos ayuda a desarrollar la conciencia temporal en la infancia.
CHARCOS Y VIENTO EN LA CARA
En la belleza de este entorno natural que nos acoge, tenemos la suerte de disfrutar de la calidad sencilla de la vida rural. El contacto tan íntimo y diario con la naturaleza crea una conexión consigo mismos y con el mundo palpable y verdadera.
El campo nos regala experiencias significativas cada día. Sólo en condiciones extremas nos quedamos en casa.
ANIMALES
En casa compartimos el espacio con muchas otras familias, la más cotidiana es la de nuestras gatas, pero también tenemos salamanquesas, arañas, moscas, hormigas, mantis y algunas abejas y avispas. A veces está cerca Violín, el caballo, y otras veces cabras, cerdos u ovejas. Los pajarillos siempre.
Juntas vamos a intentar ampliar el ambiente de cuidado que con tanto amor preparamos para nuestras peques a todo el resto de la naturaleza, ella se lo devolverá con creces.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
El horario aproximado es de 8:30 a 15:00, siguiendo el calendario escolar de Aracena
Grupo muy reducido que permite un contacto cercano y cuidado, ajustado a cada peque y a cada familia. Un espacio de dimensiones humanas.
Hemos abierto una ventanita a nuestro día a día en Instagram: @madre.de.dia
MIRADA DE FUTURO
En el horizonte cercano está la idea de desarrollar una escuela primaria muy especial; en colaboración con un centro de día para personas mayores desde la perspectiva Montessori.
Si te interesa esta mirada y quieres formar parte de este viaje será un placer conocernos.